El Fuego: Ese amigo peligroso

el fuego, ese amigo peligroso

Desde los inicios de la evolución del hombre, el fuego ha sido uno de sus amigos imprescindibles, dándole calor y permitiéndole cocinar sus comidas. Pero también ha sido un compañero peligroso cuando no lo pudo controlar y se transformó en un incendio.

Para prevenir incendios, protegernos de ellos y lograr extinguirlos es útil conocer los factores que permiten la existencia de un fuego, así como analizar su desarrollo.

¿QUÉ ES EL FUEGO?

El fuego es una reacción química. Es una oxidación rápida de una sustancia, que genera calor y luz. Normalmente va acompañado de humo y gases cuando la reacción es imperfecta. Al decir oxidación estamos diciendo que hay presencia de oxígeno. Recordemos que es el 21% del aire que respiramos, o sea que, en condiciones normales, está siempre presente.

También que hay una sustancia que se oxida (el combustible). Es “lo que se quema”: papel, madera, plástico, tela, vehículos, bosques, edificios y prácticamente todo lo que nos rodea.

Y si hay calor hablamos de elevada temperatura (el fuego frío no existe). Esos tres elementos: COMBUSTIBLE – OXÍGENO – TEMPERATURA forman lo que se llama el TRIÁNGULO DE FUEGO.

Una vez que el fuego se ha iniciado por la conjunción de los elementos del triángulo de fuego, aparece un cuarto elemento llamado la REACCIÓN EN CADENA. El fuego se realimenta, aumenta su temperatura, consume más combustible y más oxígeno. A este estado se lo conoce como el TETRAEDRO DEL FUEGO.

Todo este proceso de oxidación generalmente es incompleto y así es como se generan gases que no se han quemado totalmente, se desprenden sustancias químicas tóxicas, hollín y monóxido de carbono. Así se completa el cuadro de los daños que genera el fuego más allá de lo que destruye, en este caso con las emanaciones que afectan la salud, llevando incluso a la muerte por su aspiración.

¿CÓMO SE APAGA EL FUEGO?

Simplemente eliminando cualquiera de las cuatro caras del TETRAEDRO habremos solucionado el problema. Pero ¿cómo hacerlo? Veamos cada una de ellas:

1.- El Combustible, o sea la cosa que se quema: Generalmente no vamos a poder actuar sobre este aspecto. Es prácticamente imposible eliminar lo que se está quemando y hacerlo desaparecer como por arte de magia. No obstante, a veces se puede aislar el objeto que se quema y evitar así la propagación del fuego. Es el método ideal para la extinción de incendios de gases, ya que al cortar el suministro de gas se apagará el fuego. También se usa para apagar incendios forestales, haciendo cortafuegos que son franjas de tierra sin vegetación que hacen que un incendio no pueda avanzar más y se extinga por falta de combustible. Salvo estos y algunos otros casos particulares, lo que se está quemando seguirá ardiendo hasta que operemos sobre las otras caras del TETRAEDRO.

2.- El Oxígeno: Si lo eliminamos el fuego se apaga. Cuando la concentración de oxígeno es inferior al 14 % del total del aire, el fuego no se produce. Por ello los sistemas de extinción o los extintores a base de Gas Carbónico, además de enfriar, desalojan el aire y ocupan su lugar, logrando de esta forma bajar los niveles de oxígeno en el aire que rodea al fuego. En ciertos casos muy específicos se puede lograr una menor concentración de oxígeno en recintos confinados para asegurar que no se produzcan incendios en ellos. También se puede extinguir un incendio por sofocación eliminando el contacto del combustible con el aire con un elemento no combustible, con alguna suerte de película o capa protectora. Por ejemplo con extintores de espuma que crean una capa resistente de burbujas sobre la superficie del combustible impidiendo así el contacto con el aire.

3.- El Calor: Si lo eliminamos el fuego se apaga. Es tal vez el método más antiguo de apagado. Arrojar agua para bajar la temperatura y lograr que el fuego se extinga (recordemos que no existe el fuego frío). Es el más habitual y conocido por sus ventajas: gran cantidad disponible, almacenamiento sencillo, nulo mantenimiento, fácil transporte mediante tuberías y mangueras, fácil proyección con varios formatos (chorro sólido, cono de ataque, cortina de protección, lluvia desde rociadores, etc.) y por supuesto su gran poder de absorción de calor.

4.- La Reacción en Cadena: Si la rompemos el fuego se apaga. Para ello existe una cantidad de productos químicos que atacan esta reacción química y la interrumpen, logrando así la extinción del incendio. La reacción en cadena se puede cortar si se proyecta sobre la base de las llamas alguna sustancia que accione sobre ellas. Es lo que hacen los extintores a base de polvos químicos.

Hagamos que el fuego siga siendo nuestro amigo. Pero tengámoslo bajo control: es un amigo peligroso!!

«Lo mejor que se puede compartir es el conocimiento»Alain Ducasse

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Arq. Néstor Loguzzo
Arq. Néstor Loguzzo
Fire Instructor I (NFPA 1041 2012 Ed.) en Texas A&M Engineering Extension Service / Fire School USA - Arquitecto Universidad de Buenos Aires - Miembro de los Comités de Normalización de IRAM - Capacitador y Asesor en Protección Contra Incendios

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